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Ingredientes:
1/4 de cebolla, una cucharada de manteca, un chorrito de aceite de oliva,
unos trozos de hígado, sangre y asadura picada muy menuda, pan migado, ajo ,
perejil y sal.
Elaboración:
Se fríe la cebolla con manteca o aceite (antiguamente con manteca siempre)
hasta que se dore ,luego se le añade el hígado y la asadura ( de cerdo es más
asequible) junto con un pimiento verde en trocitos muy pequeños y se fríen
bien. Después se pone la sangre picada en trozos muy pequeños en un recipiente
amplio al que habremos añadido un machado de ajos, perejil y pimentón, se
mezcla todo, la fritura anterior con la sangre y el machado de ajos se pone algo
de agua y se lleva a ebullición durante 5 minutos. Se le añade el pan migado y
se le da otro hervor. Antes de retirarlo del fuego añadir un chorrito de aceite
crudo de oliva.
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Ingredientes:
manteca de cerdo, miel o azúcar, chicharrones, pan migado
Elaboración:
del redeño o manto de grasa que interiormente cubre el costillar del
cerdo se saca una grasa que se utiliza para la elaboración del
coscarón o chicharrón como en algunos sitios es conocido. Pues bien la
utilización culinaria de la grasa del cerdo es en este lugar empleada
para elaborar los tradicionales coscarones que seguramente no los
recomendaría ningún endocrino ? por si alto valor calórico y rico
en grasa monoinsaturadas perjudiciales para el nivel del colesterol en la
sangre. Pero como no trata de eso diremos la receta.
Con pan migado y muchos trocitos de lo que resta de sacar la grasa
del cerdo derritiéndola en unos grandes bidones de cobre, se mezcla con
miel ( o azúcar en su defecto )y se ponen al fuego hasta que la
mezcal se empieza a disgregar y convertirse en bolas. Una vez en frío uno
tomaría un puñado ( literalmente) de coscarones, haría una bolita y se
lo llevaría a la boca para sentir en el paladar los frutos ancestrales de
la cocina antigua de La Carballeda. Esta manera de tomar los coscarones
recuerda a la manera en que los árabes toman su comida, con las manos. ¿
Será verdad como se dice que en esta zona donde nos encontramos nuestro
abuelo treinta y tres fue árabe? |
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Ingredientes:
pan migado, untaza o manteca, un trocito de chorizo tierno, ajo, pimentón y sal.
Elaboración:
Se pone un puchero con agua con sal a hervir se lo puede añadir un
trozo de chorizo más tierno que duro y/o una cucharada de untaza (grasa
que se saca de derretir el manto de grasa que posee el cerdo en su interior
adosado a las costillas.) y se deja cocer durante unos minutos. Aparte en una
cazuela de barro se hacen unas migas de pan .Es preferible que sea de una hogaza
de pan atrasado pues la consistencia de la miga le hace ser preferido para estos
menesteres. Se corta el pan en rebanadas pequeñas y lo más finas posibles y se
dejan reposar en el lugar que será donde se sirvan. En un mortero se ponen un
par de dientes de ajos y se machacan junto con un poco de sal gorda. Una vez
machacados se esparcen por encima de las migas, se añade una cucharadita de
pimentón ( mejor picante...) y acto seguido cuando el puchero ha cocido lo
suficiente se vierte encima al líquido , se deja reposar un ratito y ya están
las sopas de ajo listas para comer.
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Ingredientes:
Ingredientes: 250 gr de patatas 100 gr de puerros 2 zanahorias 1 tallo de
tomillo pimienta 50 gr de arroz caldo aceite pan tostado.
Elaboración:
Cocer las patatas enteras en el caldo, con un puerro, las zanahorias, el tomillo
y un par de granos de pimienta. Más tarde, sacar del caldo, conservándolo y
deshacer en el cedazo, pasándolas con una cucharada de aceite y otra de manteca
de vaca. Filtrar el caldo y poner a cocer en él durante unos cinco minutos.
Hasta que la pasta quede caldosa y muy suelta. Poner las rebanadas de pan
tostado en el fondo de la sopera. También puede utilizarse granitos de arroz
cocidos previamente. Verter sobre ello la sopa bien caliente.
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Ingredientes:
pan migado, cebollas, sangre de cerdo reciente, miel o azúcar.
Elaboración:
Se pica pan en cantidad en un gran recipiente, un balde por ejemplo y se
le añade cebolla muy finamente picada, casi rallada. Se le añade la
sangre del cerdo caliente y se deja reposar más de medio día. Luego se
hace un tipo de sopa con algunos pequeños trocitos de grasa suelta del
manto del cerdo (redeño) y algún ajo. Se vierte sobre el pan y la sangre
y se mezcla todo muy bien hasta conseguir una pasta uniforme a la que se
le añadirá miel al gusto. El resultado será una mezcla rojiza llamada
“mondongo” que se introducirá en tripas culares de cerdo atadas por
ambos extremos para poder colgarse de los varales . Luego de atadas se
sumergen en agua hirviendo durante veinte minutos hasta que suban a
la superficie y se ponen a escurrir y secar, después se cuelgan y deberán
cocerse para comerse. No necesitan periodo de curación. El sabor es muy
dulce y proporciona mucha energía y para los que nunca las han probado
pudieran resultar un poco chocantes si se piensa que las morcillas no son
normalmente dulces. |
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